El cableado mediante conectores, frente al cableado fijo, ofrece ventajas en todas las fases del funcionamiento de la maquinaria industrial.
Coste y tiempo de instalación
Cuando es necesario desmontar, transportar y volver a montar armarios de control cableados, es preciso contratar a contratistas especializados, lo que supone un mayor coste. Las pruebas exhaustivas para garantizar que el cableado se haya conectado correctamente también requieren tiempo adicional.
Los conectores «plug-and-play» pueden acoplarse fácilmente entre sí y a la maquinaria, lo que permite una instalación sencilla, flexible y versátil.
Mantenimiento
La reparación de una máquina con cableado fijo requiere que un ingeniero de mantenimiento especializado o un contratista realice un minucioso diagnóstico de averías para localizar los puntos de fallo entre miles de conexiones. Por no hablar del tiempo que lleva desmontar, sustituir o volver a cablear la pieza defectuosa.
Los conectores «plug-and-play» pueden desconectarse y sustituirse de forma sencilla y económica en cuestión de segundos.
Flexibilidad
Durante décadas, el cableado fijo fue una práctica aceptable cuando las plantas de fabricación no modificaban su superficie ocupada. ¿Lo instala y ya no tiene que preocuparse más? Esos días ya han quedado atrás.
Los conectores «plug-and-play» permiten adaptar los procesos de producción de forma rápida y sencilla, y, a menudo, son los propios operarios de las máquinas quienes pueden llevarlo a cabo. Gracias a los conectores modulares, la alimentación, el control y la transmisión de datos pueden integrarse en un mismo conector, lo que permite ahorrar espacio y facilita a los especialistas el diseño de aplicaciones.