Los conectores siguen siendo el elemento crucial
Dr. Stephan Middelkamp
Posición: General Manager Quality & Technologies
- Departamento: SSU QT
- Empresa: HARTING Stiftung & Co. KG
Andreas Huhmann
Posición: Consultor estratégico
- Departamento: C+N Strategy
- Empresa: HARTING Stiftung & Co. KG
Los teléfonos inteligentes se cargan por inducción, conectamos auriculares y cascos a sus respectivos dispositivos finales mediante Bluetooth y transmitimos datos a través de conexiones inalámbricas como WLAN y similares. Aunque nos cueste imaginarlo en nuestra era supuestamente inalámbrica, el dispositivo al que está conectado nuestro terminal de consumo mediante su conexión de datos dispone en realidad de un conector para transmitir los datos más allá. Y el camino hacia la nube y el espacio de datos implica innumerables conectores. Y aún hoy, incluso en el espacio digital, nada funciona sin un elemento simple pero crucial: el conector.
La noción de que las conexiones de datos son imposibles sin los conectores adecuados no es sólo una verdad técnica. También funciona como metáfora de los retos actuales a los que se enfrenta la All Electric Society. En este punto, la unión de sectores se convierte en la cuestión clave (concepto). Pero el concepto de mero acoplamiento sectorial en realidad se queda corto. Al fin y al cabo, la unión sectorial va mucho más allá de la mera apertura de puertas, es decir, de la simple superación de las fronteras entre sectores. La unión sectorial exige la interconexión intersectorial de gran alcance de las máquinas, los sistemas y los dispositivos, incluidos sus sensores y actuadores, que generan o consumen energía en los distintos sectores para hacer realidad un futuro eléctrico auténticamente interconectado.
La interconexión de datos es la base de la All Electric Society
El mensaje central de estas consideraciones es que el acoplamiento sectorial no sólo debe percibirse como un medio para romper los silos entre la energía, la industria, la movilidad y otros sectores. Se trata más bien de una estrategia global destinada a integrar y conectar en red los respectivos sistemas de los diferentes sectores en profundidad y crear así una plataforma convergente en términos de tecnología de datos. Esto se debe a que la energía debe consumirse precisamente cuando se produce. Esta exigencia nos obliga a analizar e interrelacionar los distintos sectores en mayor profundidad para garantizar la eficacia y la sostenibilidad.
En la capa física, la conexión en red está muy avanzada gracias al uso universal de Ethernet. Su uso en este caso se remonta a una historia de décadas, que se caracterizó inicialmente por el hecho de que se optaba por distintos perfiles, que diferían en cuanto al conector. Esto se debió inicialmente a la aplicación dada, ya que cada perfil de automatización, por ejemplo, representaba un ecosistema autónomo. Hoy en día, la situación es totalmente diferente. Ethernet según IEEE se cumple como norma. Esto significa que los dispositivos se pueden utilizar de forma universal, incluso en diferentes sectores - pero, naturalmente, sólo si el conector también se adapta al propósito.
Las redes de datos uniformes y normalizadas favorecen la integración dentro de los sectores, y la integración más allá de los sectores. Ambos tienen una importancia crucial para el éxito de la All Electric Society.
La normalización, tanto en la capa física como en la electromecánica, se está convirtiendo en una herramienta crucial para apoyar esta integración. Al crear normas amplias y extensas para los conectores, estamos permitiendo una comunicación e interacción sin fisuras entre los sectores. Esto aporta dos beneficios: Por un lado, hay ventajas para los usuarios, que se benefician de una mayor compatibilidad, escalabilidad e intercambiabilidad, por ejemplo, así como de una reducción de los efectos "lock-in" y de los insumos y costes de mantenimiento. Por otro lado, surgen nuevas posibilidades en el uso de dispositivos finales descentralizados, que pueden integrarse universalmente en muchos sectores a través de interfaces de datos estandarizadas, tanto física como electromecánicamente. Esto conduce a la innovación y desmantela los viejos silos.
Apertura en lugar de retroceder
El proteccionismo es un problema destacado de la actualidad, que a menudo obstaculiza el progreso. Acabar con el pensamiento de silo y promover un enfoque abierto e integrador del acoplamiento sectorial son factores cruciales. En lugar de proteger las estructuras existentes, deberíamos trabajar para establecer una cooperación armoniosa entre los sectores, que permita aprovechar las sinergias y crear e implantar unas condiciones marco favorables a la innovación. La convergencia de la capa física debe ir de la mano de la convergencia de la capa electromecánica. Por ejemplo, cuando desarrollamos nuevas tecnologías y sistemas capaces de funcionar de forma más eficaz y respetuosa con el medio ambiente al mismo tiempo, se requieren interfaces y conexiones adecuadas.
La necesidad de salas de datos es otro elemento clave que apoya el acoplamiento del sector a largo plazo. Las salas de datos proporcionan un marco estructurado en el que los datos pueden compartirse eficazmente y encontrar uso. Esto no sólo fomenta la transparencia y la eficacia, sino que también permite el desarrollo de soluciones que beneficiarán a todos los sectores. Si, por ejemplo, los datos del sector de la generación de energía fluyen hacia la industria o la movilidad, toda la cadena de valor puede optimizarse como resultado.
Cruzar fronteras en el mejor sentido de la palabra
Es importante subrayar que el acoplamiento sectorial no es una tarea adicional, sino el resultado lógico y necesario de una digitalización coherente y convergente. La fusión de datos, tecnologías y procesos no sólo es deseable, sino esencial para dominar los retos ecológicos y económicos. Necesitamos cruzar fronteras en el mejor sentido de la palabra; al fin y al cabo, no estamos simplemente salvando fronteras físicas o técnicas, sino creando nuevas conexiones que nos permitan trabajar de forma inteligente y utilizar los recursos de forma expeditiva.
Para lograrlo, es fundamental disponer de una multitud de interfaces con el mundo real. Por ejemplo, los dispositivos de borde son necesarios en el contexto del Internet de las Cosas para que los datos puedan entrar en la sala de datos. Pero los datos sólo llegarán allí si existen los conectores adecuados.
Vamos camino de la All Electric Society. La creación de redes integrales, respaldadas por normas de datos e interfaces abiertas, es la clave para dominar los retos de nuestro tiempo y dar forma a un futuro sostenible y neutro desde el punto de vista climático.