The ‘All’ makes the difference
El término "All Electric Society" ya está firmemente establecido. Sin embargo, su realización real está aún muy lejos. En esta entrevista, Andreas Huhmann, Consultor de Estrategia, y Stephan Middelkamp, Director General de Calidad y Tecnologías de HARTING, explican lo que hará falta.
Dr. Stephan Middelkamp
Posición: General Manager Quality & Technologies
- Departamento: SSU QT
- Empresa: HARTING Stiftung & Co. KG
Andreas Huhmann
Posición: Consultor estratégico
- Departamento: Estrategia C+N
- Empresa: HARTING Stiftung & Co. KG
Lentos progresos en la All Electric Society
tec.news: All Electric Society no es un tema nuevo. De hecho, llevamos varios años hablando de ello. Sin embargo, existe la sensación de que las cosas no avanzan realmente. ¿Es correcta esta sensación y, en caso afirmativo, a qué se debe?
Andreas Huhmann (AH): No debemos ver la All Electric Society como una mera visión, sino como una afirmación que ya está presente en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana. Muchos procesos de nuestra sociedad y también de nuestra vida laboral están fuertemente caracterizados por la electricidad. Esto significa que ya hemos dado algunos pasos en la dirección correcta. Sin embargo, aún carecemos de la integración global de todos los avances y sistemas tecnológicos que sería necesaria para hacer realidad la All Electric Society. Vivimos en una época en la que existen las posibilidades técnicas para lograr avances significativos. Pero la clave que nos falta es la estrategia clara de cómo podemos conectar estos diferentes sistemas y procesos para lograr los verdaderos beneficios para nuestra sostenibilidad y la sociedad. Así que ya vivimos en una Sociedad Eléctrica y aún tenemos que dar los últimos pasos hacia una Sociedad Totalmente Eléctrica.
Diferencias entre la All Electric Society y Electric Society
Para entenderlo un poco mejor ¿Qué distingue a la sociedad totalmente eléctrica de la sociedad eléctrica en la que vivimos hoy?
AH: Sí, de hecho ya vivimos en una sociedad eléctrica en la que la electricidad se utiliza para diversas aplicaciones todos los días. Se trata de un avance significativo que no debemos subestimar. Pero, por supuesto, aún faltan algunos pasos importantes hacia una sociedad totalmente eléctrica. Esta sociedad no sólo debe incluir el uso de la electricidad, sino también la plena integración de todas las partes interesadas, tanto consumidores como productores. La diferencia radica en la forma en que estos actores interactúan entre sí y crean un sistema dinámico e inteligente.
Si queremos lograr la All Electric Society, tenemos que optimizar la interacción entre los distintos sistemas para poder trabajar de forma más eficiente y sostenible.
Andreas Huhmann
Strategy Consultant
No se trata sólo de disponer de electricidad, sino de utilizarla de forma que todos los implicados puedan beneficiarse al máximo.
Los retos
¿Cuáles son los mayores retos que nos esperan en este viaje?
Stephan Middelkamp (SM): Se parte del hecho de que es necesario un cambio en sectores diversificados como la producción de energía, la industria automovilística y otros ámbitos para hacer realidad en última instancia la All Electric Society. Estos sectores se enfrentan a problemas específicos que a menudo están profundamente arraigados en sus estructuras actuales. Actualmente tenemos que trabajar en varios frentes simultáneamente: impulsar la innovación tecnológica, lograr la aceptación de los consumidores y promover la reducción de precios en el sector de las renovables. La clave será reconocer y aceptar que ese cambio no suele ser indoloro.
El camino no es fácil, cada paso tiene que ser pequeño y necesitamos paciencia para avanzar de verdad.
Dr. Stephan Middelkamp
General Manager Quality & Technologies
Unión sectorial
Un término que aparece una y otra vez en este contexto es acoplamiento sectorial. ¿Qué significa esto exactamente?
SM: Fundamentalmente, se trata de conectar más estrechamente distintos sectores, como la energía, la industria o el transporte. Cuando hablamos de acoplamiento sectorial, es importante comprender que muchos sectores trabajan tradicionalmente de forma aislada y a menudo no están dispuestos a cooperar más allá de sus propias fronteras. Este aislamiento significa que tenemos que superar grandes obstáculos en el ámbito de las normas y la interoperabilidad. En la actualidad, hay muchas normas sectoriales que dificultan esta cooperación. Para lograr realmente el acoplamiento sectorial, será crucial que electrifiquemos e interconectemos los sectores existentes. Esto significa que tenemos que adaptar la infraestructura y las tecnologías existentes para que puedan ofrecer soluciones viables e integrarse en el menor tiempo posible. Sin esta integración, los avances serán muy limitados.
El papel de HARTING
¿Qué papel pueden desempeñar las ideas y productos de HARTING en este empeño?
AH: En HARTING, vemos nuestras tecnologías como una de las claves de las aplicaciones intersectoriales. Es importante que no sólo optimicemos nuestros productos para un sector concreto, sino que pensemos más allá. Un ejemplo clave es el uso de tecnologías del sector de los centros de datos, que también podemos aplicar en otros sectores quizá menos obvios. Mediante la transferencia de estas tecnologías, podemos lograr importantes mejoras de eficiencia en la transmisión de energía. Así pues, trabajando estrechamente entre los sectores y aprovechando las sinergias, no sólo podemos hacer avanzar la All Electric Society, sino también demostrar cuánto potencial hay en esta integración. Si somos capaces de desarrollar la visión de 360 grados, no sólo ayudará a nuestra empresa, sino que también será muy beneficioso para la sociedad en su conjunto.
Normas esenciales
Si se considera todo esto, es inevitable pensar en el tema de la normalización. Da la sensación de que las normas se aman tanto como se odian. Pero, ¿no son indispensables en este caso?
SM: ¡Absoult! Creo que un cierto grado de normalización es esencial si queremos lograr una colaboración más eficaz en la All Electric Society. Pero, como sugiere la pregunta, debemos tener cuidado, ya que una estandarización excesiva también puede limitar la capacidad de innovación. Por eso es tan importante encontrar un equilibrio. La normalización debe diseñarse de forma que beneficie a las empresas y sus productos sin que pierdan flexibilidad e individualidad. Las normas no sólo deben cumplir los requisitos técnicos, sino también garantizar que todos los fabricantes tengan libertad para desarrollar soluciones innovadoras. Esto nos permitirá diseñar sistemas robustos y preparados para el futuro que se adapten a las necesidades específicas de las aplicaciones. En última instancia, la normalización debe ofrecer tanto una visión a largo plazo como una aplicabilidad práctica.
En función de cada caso
¿Así que al final depende de cada caso?
SM: Sí, como en tantos otros casos, hay que juzgar qué es lo mejor en cada caso concreto. Básicamente, la proporción de igualación aumentará en general. Tomemos como ejemplo el sector energético. Aquí, la disposición de un conector puede diseñarse de forma que sea lo más ideal posible para las pocas clases de tensión relevantes. La normalización también tiene sentido.
AH: Y cuando es posible, la estandarización ayuda naturalmente a escalar. También se trata de poder utilizar componentes y dispositivos a escala internacional con la mayor facilidad posible. Y eso es mucho más fácil con conexiones normalizadas.
Lars Kühme
Posición: External Communication
- Departamento: Corporate Communication & Branding
- Empresa: HARTING Stiftung & Co. KG